Impone Venecia impuesto a viajeros

Gran Canal de Venecia

La pandemia del Covid-19 dejó a una Venecia como no se le veía hace décadas, sin turistas.

Sus habitantes redescubrieron la paz, sus canales recuperaron el agua cristalina, la vida silvestre regresó y sus monumentos dejaron de estar bajo la presión de multitudes.

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Mantener esa tranquilidad es uno de los objetivos de la ciudad, y por ello se cobrará un impuesto a turistas.

Originalmente el impuesto iba dirigido específicamente a los cruceristas, principales promotores del turismo masivo que está matando lentamente a la ciudad.

Pero ahora, los cruceros tienen restricciones adicionales, por lo que la tasa turística se ha extendido a cualquier viajero de un sólo día.

Venecia recibe millones de turistas cada año, y la gran mayoría llegan en crucero, pasan unas horas en la ciudad, saturando servicios y plazas, y dejan tras de si muy pocos beneficios para los habitantes que no han huido aún de la ciudad de los canales.

Originalmente, el lanzamiento del impuesto estaba programado para el verano de 2022, pero pese a que la idea fue muy bien recibida por la población, recientemente el consejo de la ciudad lo aplazó hasta el 16 de enero de 2023.

El cobro variará entre los 3.14 y los 10.56 euros, dependiendo de la época del año en que visites.

Este es un cambio sobre el modelo original, donde se hacía un cobro único de 3.42 euros.

La idea es evitar que la gente se concentre en temporadas muy específicas, repartiendo a los visitantes a lo largo del año con el estímulo de pagar menos las fechas con menor saturación.

Todo lo recaudado va para combatir los males que el turismo masivo provoca a Venecia.

Al igual que se anunció originalmente, el impuesto solo se aplica a los viajeros de un día, es decir, aquellos que no pernoctan en la ciudad.

Todo visitante a la ciudad, como en gran parte del mundo, paga un impuesto por cada noche de hotel.

Esta tasa para visitantes que no pernoctan está diseñado simplemente para ser el equivalente de ese otro impuesto.

También están exentos los menores de 6 años.

¿Qué novedades trae el impuesto a visitantes de Venecia?

El impuesto a viajeros de un solo día sigue el ejemplo de otros lugares de Italia que ya lo han aplicado.

Los casos que existen son las islas Eolias y la de Elba, pero nunca ha existido en un lugar con tantas visitas como Venecia.

Sin embargo, Venecia va a tomar medidas adicionales que las islas antes mencionadas nunca han tenido que considerar.

Por un lado, para garantizar que podrás visitarla, deberás reservar un boleto en línea, mismo que deberás adquirir con anticipación a tu visita y presentar a la entrada del centro histórico.

Esto busca evitar que su capacidad quede rebasada, así como promover que la gente vaya a conocer puntos menos conocidos de la ciudad.

Se esperaba que este sistema pudiera ponerse a prueba este verano, pues la página web para adquirir boletos ya está en línea, pero a pesar de esto se pospuso.

 

Venecia es una de las ciudades de Europa que busca acabar con el turismo masivo

Otra medida que se ha tomado es la de poner cámaras de vigilancia a lo largo de la ciudad.

Estas permiten a la policía monitorear el flujo de visitantes, y además determinar cuantas personas son residentes, cuantos italianos de otras urbes y cuantas extranjeras en cada lugar.

Algunas personas están en contra de estas últimas medidas, y acusan que podrían convertir a Venecia en un parque temático, donde los torniquetes y las citas acercarían la experiencia de estar en la ciudad a pasear en Disneylandia.

Otros comparan el sistema de vigilancia con Big Brother, pero la mayoría de la población apoya lo hecho para promover el turismo lento y alejar a los turistas de un solo día que ponen a la ciudad al límite dejando pocos beneficios.

Venecia y el turismo masivo

La situación de Venecia es el ejemplo mas claro de los problemas que se viven cuando el turismo no es sostenible.

La invasión de turistas no solo ha rebasado los servicios, sino que ha desplazado a la población, que ha caído de 175,000 en los años 50 a sólo 55,000 el día de hoy.

Para un visitante es posible recorrer Venecia sin toparse a un solo veneciano, y algunos ya la llaman una “Ciudad Museo”, es decir, una donde no se habita, y que solo existe para verse.

Esto empeora porque prácticamente todos los visitantes se concentran en dos sitios, la Plaza de San Marcos y el Puente de Rialto, así como en los camino entre estos dos íconos.

Aunque las autoridades de la ciudad han luchado por imponer algún control, entre ellos cerrar las puertas de la plaza cuando el número de personas es demasiado, esto no ha ayudado a Venecia.

Se habla incluso de que la UNESCO va a incluirla en su lista de Patrimonio en peligro este mismo año.

A todo esto se agrega que la ciudad es de las mas vulnerables al cambio climático, y sus plazas inundadas por la noche son testimonio de como estamos muy cerca de perder muchos tesoros bajo el mar.

“Venecia necesita respeto”, dijo el gobernador de Veneto, Luca Zaia, a la agencia Reuters al anunciar el impuesto.

“Como pasa con museos, estadios, cines, trenes y aviones, necesita visitas planeadas… esto lo hará sostenible tanto para los turistas como para la ciudad.”

Venecia es parte de una red de ciudades europeas que buscan combatir el turismo masivo y atraer en cambio a los viajeros responsables que el mundo necesita.

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Redacción Viajeros en Ruta
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